Una de las consecuencias tras la reforma y aprobación de la nueva Ley Antitabaco es la caída en el consumo y la lucha por la captación de clientes.


Esta situación ha dado lugar una guerra de precios entre las compañías productoras de tabaco, optando por la bajada de precios para captar así más clientes.


¡¡Consecuencia!!: ¡¡el Estado recauda menos!! Ahora le toca trabajar a la Agencia Tributaria para intentar parar ese descenso en la recaudación.


¿Cómo lo harán? El Ministerio de Economía y Hacienda prepara ya una reforma sobre la fiscalidad que afecta a los cigarros y puros y esto pasa por la subida impositiva en el precio del tabaco.


Alrededor del 75% del precio del tabaco SON IMPUESTOS.


Aún siendo así, los costes sanitarios asociados a las enfermedades originadas por el consumo de tabaco, están por encima de lo que se recauda en este producto.


Se percibe pues el gran interés en detener esa caída recaudatoria por la reciente subida del precio del tabaco (entorno a 25 céntimos). El Gobierno es un gran interesado en no eliminar de forma definitiva el consumo del tabaco. Tampoco podría eliminar totalmente el consumo.

  

Menos Dinero ... pues ... Subida de Impuestos

Recaudación